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Iyar 5, 5762 - Abril 17, 2002YOM HA’ATZMA’UT54 añosLa Congregación B’nei Israel se une a todos los judíos del mundo entero Roguemos todos porque la paz reine muy pronto en nuestra patria espiritual.
Esta edición de KOLEINU está dedicada al Estado de Israel que,
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Artículos en inglés sin traducción: (ver:
APRIL - MAY 2002)
por Michael Holzman
Durante nuestro reciente viaje a San José, Nicole y yo nos sentimos muy impresionados con los miembros de B’nei Israel. En todas partes donde fuimos nos hicieron sentir bienvenidos y cómodos. Los miembros nos deleitaron con deliciosas comidas y con conversaciones amenas. Aún cuando mi insuficiente español se hacía frustrante, la gente persistía, y siempre encontramos una manera de comunicarnos. Muchos miembros de la comunidad me ayudaron a aprender español. Le estoy especialmente agradecido a Ricardo Keibel, quien a mis gritos de “Ayúdame, por favor” siempre corregía mi vocabulario.
Cuando me enteré por primera vez de que había una pequeña congregación en San José donde se hablaban tres idiomas, pensé en la historia de la Torre de Babel. En este relato, el lenguaje es usado para separar a las personas, para evitar que construyan una torre, para prevenir que alcancen los cielos. También recordé a los primeros sionistas en Israel discutiendo sobre qué idioma debían usar; ídish, alemán, ruso, árabe, antes de decidirse por el hebreo. Para estas personas el lenguaje provocaba una separación, pero en B’nei Israel me encontré una congregación donde el lenguaje trae la unidad. Un lugar donde personas de todas partes del mundo, que hablan hebreo, español e inglés, se han unido y han construido una Beit Knesset, una casa de reunión, una Beit Midrash, una casa de estudio, y una Beit Tefilá, una casa de oración.
¿Cómo sucedió esto? ¿Cómo pudieron sobreponerse a las fronteras del lenguaje que han separado a los judíos desde la época bíblica hasta el Israel moderno? Conforme comencé a conocer más sobre B’nei Israel, comencé a descubrir una respuesta. Ustedes han encontrado una lengua común: el Judaísmo.
Escuché a personas hablarme de enfermedades y discutimos cómo la comunidad judía cocina y cuida de sus enfermos. Escuché hablar sobre el matrimonio y discutimos sobre la importancia de crear hogares judíos y familias judías. Escuché hablar de las alegrías que dan los niños y discutimos la reunión de jóvenes judíos que B’nei Israel patrocinará el próximo mes de julio. Siempre que alguien de la comunidad describía un momento de la vida, ya fuera alegre o triste, emocionante o retador, rápidamente mencionaban cómo la comunidad judía, los rituales judíos, los textos judíos y el lenguaje judío podían hacer ese momento más significativo.
Un lenguaje judío significa que podemos tomar esos momentos de todos los días de nuestra vida y usar nuestra tradición judía para enriquecerlos. El lenguaje judío significa que el nacimiento de un bebé se convierte en un momento de compromiso entre esa nueva vida y Dios. El lenguaje judío significa que cuando perdemos a un amigo o a un miembro de nuestra familia, tenemos un ritual y un lugar especiales donde recordar a nuestros seres queridos. El lenguaje judío significa que cuando una comunidad se reúne a comer, decimos ciertas palabras especiales sobre la comida para señalar el momento. El lenguaje judío significa que cuando soñamos con un mejor futuro, y cuando soñamos con la paz, cantamos sobre Elías el profeta y pensamos en el milagro de la salida de Egipto.
Este es nuestro lenguaje común. Un lenguaje que comienza con Abraham y Sara y pasa a través de la Biblia hasta los Rabinos del Talmud, después a los Místicos, Comentaristas, Eruditos, hasta los judíos de todos los días como usted y como yo, hasta llegar a nosotros hoy en día. Ese lenguaje nos define. Celebramos nuestras vidas con un lenguaje diferente del de los cristianos y del de los musulmanes. Usamos un lenguaje judío. Una lengua común que trasciende el español, y el inglés, y a veces hasta el hebreo. Es por esto que decimos antes de la Amidá: “Adonai, Sefatai Tiftaj, ufi yagid tehilateja.” Adonai, abre mis labios y mi boca declarará Tus alabanzas.
(Traducido por Inés Baum)
Embajada de Israel
Costa Rica
San José, abril de 2002
Queridos amigos y amigas:
Algunos días después de la celebración de nuestra fiesta de independencia que se efectuará el 17 de abril, mi esposa Jacqueline y yo dejaremos definitivamente Costa Rica, el 10 de mayo de 2002.
Las despedidas son difíciles, especialmente cuando la estadía fue tan agradable para nosotros en este país tan querido. Gracias a la amistad que todos ustedes nos han manifestado desde el primer momento y el cariño y la gentileza del pueblo de este país facilitaron tanto nuestra Misión aquí que ahora se hace aún más difícil la despedida.
Esta carta es una oportunidad para agradecer a todos ustedes por todo lo que han hecho para estrechar los lazos entre nuestros países. Si se nos hubiera planteado la pregunta a mi esposa y a mí ¿qué cosa, qué recuerdo queremos llevar con nosotros? La verdad es que el surtido es muy amplio: la belleza de la naturaleza, la calidez de la gente, los logros de Costa Rica en campos tan importantes como derechos humanos, salud pública, desarme, protección del ambiente, etc.
No cabe duda que nuestra respuesta sería: La cultura de paz de Costa Rica y sobre todo esta frase inscrita en un monumento de la Universidad para la Paz que dice:
Ojalá que algún día todas las madres del Medio Oriente, tanto israelíes como árabes, judías como musulmanas y cristianas puedan decir: “Dichosas las madres del Medio Oriente que van a dar a luz hijos e hijas que jamás van a combatir el uno contra el otro.”
Es con este sueño que hemos querido compartir con vosotros, que nos despedimos esperando verlos el 17 de abril.
Con sincera amistad,
Jacqueline y Daniel Gal
Querida Congregación,
Este mes quisiera contarles que me siento muy entusiasmada por la visita de nuestro próximo rabino Michael y su dulce esposa Nicole. Para las personas que tuvimos la dicha de compartir con ellos, fue una experiencia muy enriquecedora. Son personas muy especiales y de un gran valor humano, y parecen muy entusiasmados con la idea de venir a Costa Rica.
Ahora quisiera comentarles los proyectos que tenemos de Sisterhood. Vamos a tener una Venta de Cachivaches en la casa de Hilda el día 5 de mayo a las 7:00 a.m. Si tienen cosas para regalar por favor tráiganlas a la sinagoga antes de esa fecha o si no a casa de Hilda.
El día 10 de agosto a las 7:00 p.m. vamos a tener una gran rifa en la que todos los que participan ganan premios. Por lo que les agradecemos a todos los miembros que quieran y puedan donar premios, hacerlo a la mayor brevedad posible, ya que nuestra meta son 100 premios. Todo esto con el fin de recaudar fondos para nuestro rabino. De antemano les agradezco todo su apoyo.
Flor Keibel
URGENTE!!! Por favor lea esta carta tan importante del Rabino Ammiel Hirsch
Estimados amigos:
Nosotros los judíos nos enfrentamos a una crisis mayor. Israel está en guerra. Nuestras familias y amigos israelíes están muriendo en las ciudades y pueblos de Israel y en el campo de batalla en defensa del Estado Judío.
Siempre que los judíos son atacados en cualquier parte del mundo, los judíos de todo el mundo sienten el dolor.
Estoy seguro de que todos hemos observado los acontecimientos en Israel cada vez más preocupados. Nos sentimos frustrados y quisiéramos hacer algo; cualquier cosa.
Puesto que la mayoría de nosotros no podemos ir a Israel como voluntarios, pedimos en cambio que demos algo de nosotros para nuestra causa común.
Muchos de ustedes al menos tendrán un poco de tiempo para participar en manifestaciones y en otros eventos públicos. Otros podrán enviar cartas a nuestros representantes en Washington o a diversos medios de comunicación.
Algunos podrán ofrecerse como voluntaries en nuestras propias oficinas nacionales o regionales. Si así fuera, por favor llame a la oficina nacional de ARZA/WORLD UNION.
Continuaremos poniéndolos al día en las diversas actividades en las que pueda participar, además de guiarlos en la dirección en que puedan ser más útiles.
Una manera en que todos podemos ser útiles es haciendo una contribución financiera.
TODOS NOSOTROS SOMOS CAPACES DE DAR ALGO. ÉSTE ES EL MOMENTO DE HACERSE PRESENTE.
Nuestro propio movimiento reformista en Israel, como el resto de la sociedad israelí, está enfrentando dificultades tremendas. Solo para darles algunos ejemplos:
Nuestros amigos y familiares nos necesitan. Nos han pedido dinero para lo siguiente:
ARZA/WORLD UNION es la principal organización americana en proporcionar apoyo monetario al movimiento reformista israelí. Si nosotros no lo hacemos, nadie lo hará.
Por favor póngase en contacto con la oficina nacional al (212) 650-4280 o con la oficina regional que le quede más cerca y dé lo más que pueda. O imprima la fórmula al final de esta carta y envíenosla con su contribución.
Pídale a sus conocidos que también den. Tal vez usted mismo pueda organizar un pedido de emergencia en la celebración de Yom Ha’Atzmaut de su sinagoga esta semana.
Por favor ayúdenos. Por favor ayude a sus hermanos judíos que están soportando tantas dificultades con sacrificio, resolución y valentía. Es lo menos que puede hacer.
De antemano muchas gracias. Que el refugio de la paz se esparza sobre nosotros, sobre todo el pueblo de Israel y sobre todos los seres humanos.
Rabino Ammiel Hirsch
Director Ejecutivo, ARZA/WORLD UNION, Norte América
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¡Sí! Deseo ayudar a mis hermanos reformistas en Israel en este momento de crisis. $1,800 - $1,000 - $500 - $180 - otro _________ Por favor haga los cheques a nombre de "ARZA/WORLD UNION, North America". Por favor descontar de mi tarjeta de crédito: ____ Visa ____ MasterCard Número de Tarjeta ______________________________________ Fecha exp.: ___/___/___ Firma: _____________________________ Todas las contribuciones son deducibles de impuestos. Nombre: __________________________________________ Dirección Postal: ________________________________________ Ciudad: ___________________ Estado: ____________ Zip: __________ Teléfono: ______________________________________ E-mail: ________________________________
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Por Marcos Aguinis, para La Nación
Marzo 2002
Por fin el Consejo de Seguridad de la ONU se ha expedido en favor de un Estado Palestino que exista junto al Estado de Israel. Lo curioso es que se vuelve a la misma sensata idea que aprobó la Asamblea General hace más de medio siglo... ¿Tuvo que correr tanta sangre para que se entrara en razones tan simples y tan lógicas? Ocurre que el ser humano insiste en actuar como una criatura autodestructiva, caprichosa y absurda. En vez de tomar el camino recto, opta por las engañosas curvas del infierno.
A esta resolución del Consejo de Seguridad se agrega la iniciativa de Arabia Saudita que, lamentablemente, ya empieza a ser saboteada y aguada. Mientras, la tragedia del Medio Oriente continúa.
Una de las causas profundas, a mi juicio, reside en las trampas de la memoria. No es una causa banal porque, al distorsionar el pasado, se obturan las transparentes vías de solución. Se ha dicho que los palestinos "no pierden la oportunidad de perder la oportunidad". Es grave. Y es así porque no recuerdan ni critican sus propios errores y, en consecuencia, no advierten que pueden hallar su independencia y prosperidad a la vuelta de la esquina.
¿Qué cosas tan importantes olvidan?
Por razones de espacio, sólo puedo brindar una síntesis.
Al terminar la Segunda Guerra Mundial Palestina estaba bajo el mandato colonial de Gran Bretaña. La comunidad judía palestina profundizó su lucha emancipadora, porque desde finales del siglo XIX venía construyendo su Estado y no aceptaba algo menos que la independencia. En menos de un siglo había fundado centenares de kibutzim , escuelas, hospitales, caminos, granjas, teatros; forestó yermos, canalizó el agua y hasta edificó Tel Aviv sobre dunas de arena; tenía aparato administrativo y fuerzas de defensa integradas por la misma esforzada población.
Gran Bretaña, que contaba con el apoyo de la comunidad árabe de Palestina y de la Liga Árabe que ella misma había ayudado a fundar, elevó el problema a las Naciones Unidas con la esperanza de que condenasen las pretensiones judías y pudiese continuar su mandato. Se formó un Comité integrado por países neutrales que recomendó el fin del tiempo colonial británico y la partición de Palestina en dos Estados, uno árabe y otro judío. Las fronteras del Estado judío fueron dibujadas según las poblaciones predominantemente judías y el resto fue adjudicado al Estado Árabe. Ambos se mantendrían unidos por cruces territoriales y la complementación económica. Se decidió lo mismo que ahora, 55 años después.
Guerra tras guerra
¿Qué pasó? Los judíos aceptaron el veredicto. No se les hacía un regalo, porque el Estado de Israel ya existía de facto gracias al sudor de sus habitantes, pero se legitimaba su anhelo de soberanía. En cambio los árabes rechazaron la oferta y proclamaron su intención de arrojar a todos los judíos al mar. Esta amenaza no era un chiste, pues apenas Israel proclamó su independencia, siete ejércitos árabes violaron la decisión de las Naciones Unidas y se arrojaron sobre el exiguo territorio. Los judíos carecían de armas; nadie se las vendía porque consideraban imposible que pudiesen sobrevivir. El único país que accedió a proporcionárselas fue Checoslovaquia, creyendo que el socialismo del flamante Estado lo llevaría a la órbita soviética.
En conclusión, si la agresión árabe hubiese triunfado, no existiría Israel. Pero la historia fue distinta. A la guerra la quisieron y forzaron los árabes, no Israel. Y perdieron.
Ahí comenzó la tragedia palestina. Por culpa de los dirigentes árabes. Seamos francos de una vez. De haber actuado con mejor criterio, en 1947 ya hubiesen tenido su Estado propio.
Luego de la derrota, los países vencidos se apoderaron de lo que quedaba de Palestina. La Franja de Gaza pasó a ser administrada por Egipto y Cisjordania fue anexada al reino de Transjordania, que cambió su nombre por Jordania. Durante 18 años ni una sola voz egipcia, jordana ni palestina reclamó convertir esos territorios en un Estado independiente, con Jerusalén Este de capital. Jerusalén Este había quedado en manos jordanas, pero no fue convertida en su capital ni fue a visitarla ningún jefe de Estado árabe; era un villorrio marginal donde, eso sí, se destruyeron las centenarias sinagogas, se arrancaron lápidas del Monte de los Olivos para construir letrinas y se prohibió el acceso de los judíos al Muro de los Lamentos.
Los palestinos perdieron otra vez la oportunidad de proclamar su Estado en Gaza y Cisjordania.
Llegó el año 1967. Los Estados Árabes, impulsados por el presidente egipcio Gamal Abdel Nasser, decidieron terminar con Israel. Bloquearon el golfo de Akaba y exigieron el retiro de las tropas de las Naciones Unidas que evitaban el encontronazo de los enemigos. Las Naciones Unidas se marcharon, dejando libre la ruta de la matanza. Pero Israel, que no tenía vocación suicida, no esperó que fuera demasiado tarde y la mano del verdugo lo agarrase del cuello. Estalló la Guerra de los Seis Días.
La victoria israelí fue impresionante. Pero no cambió la realidad: Israel seguía siendo un pequeño Estado en medio del océano árabe. En consecuencia, tendió la mano a sus enemigos y ofreció negociaciones de paz que incluían la devolución de territorios. Los líderes árabes se reunieron en Khartun para dar su respuesta. Y la respuesta fueron los arrogantes y famosos "tres no": "No reconocimiento, no negociaciones, no paz con Israel".
Los palestinos volvieron a perder esa nueva oportunidad.
Ahora olvidan que un halcón como Menajem Beguin, para obtener la paz con Egipto, le reintegró hasta el último grano de arena del Sinaí. Y que además le obsequió pozos petrolíferos, rutas, aeropuertos, los complejos turísticos de Taba y Sharm El Sheik y hasta desmanteló la ciudad judía de Yamit, construida entre Gaza y el Sinaí. Vale la pena recordar que quien estuvo a cargo de la penosa tarea de sacar a los colonos israelíes fue el general Ariel Sharon.
Debo saltear otros hechos para referirme a la última, magnífica y ya olvidada oportunidad desperdiciada por los palestinos. Sucedió en Camp David II. El premier israelí Ehud Barak, más pacifista que Rabin, le ofreció a la Autoridad Nacional Palestina todo lo que pretendía (menos la autodestrucción, por supuesto). Arafat replicaba con un monocorde no. Clinton le reprochó, irritado: "Basta de decir no: haga sus propias propuestas". No las hubo. No las hubo porque hubieran conducido a la paz. El premier israelí volvió triste: había ofrecido sin resultado mucho más de lo que su pueblo aceptaría. Arafat volvió alegre, porque continuaría la guerra que lo mantiene en la primera página de los diarios; su vida de combatiente le otorga más laureles que la aburrida administración de un país. Era obvio que pocos días después lanzaría la segunda, innecesaria y criminal intifada.
Verdad simple y dura
Digámoslo sin cobardía: entre la creación de un Estado palestino pacífico y la promocionada intifada, Arafat eligió la intifada. Si ahora no existe un Estado palestino independiente, es por voluntad de la dirigencia palestina. Hay que denunciar esta verdad simple y dura, de lo contrario se ahondará la estéril tragedia que enluta a Medio Oriente y demora una solución que está al alcance de la mano.
Las trampas de la memoria impiden tomar conciencia de que esta segunda intifada fue decidida antes de Camp David, como confesó el ministro palestino de Comunicaciones. No estalló contra Sharon, que ni siquiera era ministro, sino contra el pacifista Barak, que durante los cinco meses que le quedaban de gobierno recurrió a todas las declaraciones y negociaciones posibles, directas e indirectas, para que cesara la violencia y continuase el proceso de paz. No hubo caso, no hubo un solo día sin ataques palestinos y el efecto inevitable fue el triunfo electoral de Sharon.
Desde hace décadas en Israel actúa el movimiento Paz Ahora, que agrupa a un millón de adherentes. ¿Qué movimiento por la paz existe entre los palestinos? No pido que reúnan cien mil, ni diez mil. ¡Me conformaría con sólo mil! Pero eso no es posible porque su dirigencia ha estimulado la pérdida de la memoria y un desmesurado crecimiento del odio. Los judíos, después del Holocausto, no se dedicaron a matar alemanes, pero los palestinos, después de cada nueva frustración, se dedican a matar judíos. "Habrá paz -dijo Golda Meir- cuando amen a sus hijos más de lo que nos odian a nosotros." Esto también es una simple y dolorosa verdad.
Ojalá que la ultima resolución de la ONU y la iniciativa de Arabia Saudita no sean saboteadas por la psicótica ambición de deslegitimizar y exterminar a Israel. Ojalá que pueda fundarse un Estado Palestino al lado de Israel y que los dos países se ayuden a restañar heridas y darles bienestar a sus sufridos pueblos.
(Colaboración de Mario Podcaminsky)
EDICIÓN ESPECIAL POR EL DÍA DEL RECUERDO / DÍA DE LA INDEPENDENCIA DE ISRAEL:
WUPJnews - 16 de abril, 2002 / 8 de Adar, 5762
En el 5to día del mes hebreo de Iyar (17 de abril), Israel celebra su cumpleaños número 54. Mientras judíos de todas partes del mundo se reúnen a celebrar “Yom Ha’Atzma’ut”, el Día de Independencia de Israel, muchos de nosotros nos sentimos abrumados por emociones encontradas. Sí, celebramos y damos gracias porque nuestra querida patria ha alcanzado esta ocasión tan alegre: "Shehejeyanu v'kiyimanu v'jigiyanu lazman jazé." Y sin embargo sabemos, en nuestro corazón, que este Día de la Independencia será distinto. Será sombrío: Israel está en medio de una guerra contra el terrorismo por la que ha pagado un alto precio. Mientras los israelíes celebran, sabemos que el ejército de nuestro pueblo, nuestros propios hijos e hijas, están todavía ocupados en la lucha: previniendo bombas suicidas y otros actos bárbaros e imperdonables de destrucción de vida, respondiendo a ataques en nuestra frontera norte, y protegiéndonos a la entrada de cafés y salas de cine, supermercados y escuelas. Nuestros soldados y policías están en todas partes este Día de Independencia; tienen que estar en todas partes con el fin de protegernos.
Pero tal vez lo que más nos perturba cuando nos reunimos a festejar los 54 años de Israel es darnos cuenta, dolorosa y profundamente, de que todavía existe tantísima gente llena de ira y de hostilidad contra nosotros, gente de cerca y de lejos que se inclina por nuestra aniquilación como nación soberana. Qué trágico, qué traumático: 54 años y todavía nos vemos obligados a luchar, literalmente luchar, por nuestra supervivencia. No por nada es que el Día de Independencia de este año está cargado de emociones tan contradictorias, de tanta preocupación.
El haber fijado Yom Hazikaron (Día del Recuerdo por los soldados caídos y las víctimas del terror de Israel) en el día inmediatamente anterior a Yom Ha’Atzma’ut arroja un afilado enfoque sobre la relación inextricable entre el Estado de Israel y el precio que todos debemos pagar para asegurar su supervivencia. Desde 1948, más de 21,000 hombres, mujeres y niños han muerto en defensa de la patria. Y sabemos que morirán más.
Entonces, ¿cómo celebraremos el Día de Independencia? ¿Podemos bailar en las calles, cantar y observar fuegos artificiales, pegarnos unos a otros en la cabeza con esos tontos martillos de juguete? No este año. Más bien, hagamos de este período de dos días una oportunidad para recordar a nuestros caídos, así como el contexto que rodeó nuestra independencia y su significado para nosotros y para las generaciones futuras. Tal vez así podamos comprender mejor nuestras emociones encontradas y fortalecernos a través de este esfuerzo.
Comencemos nuestro acto de recordación con algunos puntos críticos que a menudo se nos escapan:
Siete (puntos) es un buen número judío con el cual cerrar esta carta, apuntando siempre a nuestros valores tradicionales de santidad, paz y esperanza para el futuro. Tenemos tanto que agradecer mientras celebramos 54 años de existencia como nación moderna. Sí, tenemos problemas, y sí, estamos en guerra, pero como escribí anteriormente (WUPJnews #85), hemos estado ahí antes y hemos perseverado. Somos un pueblo fuerte con un mensaje eterno. Todavía veremos el día en que nuestras plegarias por la paz se unan con las plegarias de otros, todos creados por el Dios único, todos capaces de vivir con dignidad y en libertad. Todavía veremos ese día.
Feliz cumpleaños, querido Israel; que veas ese día muy pronto.
(Traducido por Inés Baum)
Tomado de Kehilatón On Line #77
Queridos amigos:
El lunes pasado, recordábamos Yom ha Shoa. Y a veces uno peca, en esto del recuerdo, de pensar que los acontecimientos, los sentires y los pesares quedan en el pasado. Lamentablemente, basta abrir los diarios o encender la televisión para entender que el motor que alimentó el odio y la discriminación sigue en marcha. Aunque tal vez ahora, para su funcionamiento, se utilice combustible elaborado con el petróleo de los países árabes.
Es increíble que aun Hoy, en nuestro mundo "civilizado", debamos seguir explicando y defendiendo nuestro derecho a existir.
El martes próximo estaremos festejando un nuevo Yom ha Hatzmaut.
Disiento de aquellos que opinan que el Holocausto fue necesario para la creación del Estado de Israel. Pero sí pienso que Israel es la garantía para que no vuelva a suceder.
Sé que a veces es confuso para la gente definir al judío, como israelita o israelí. Pero en realidad, no es menos difícil para nosotros. Nuestro corazón esta allí, junto a nuestros hermanos, que ponen su vida en juego a cada instante por mantener viva la esperanza de paz y redención.
La mayoría de las naciones incluyen en su Himno Nacional, las palabras Victoria, Gloria y Lucha.
El Himno de Israel se llama, Esperanza.
Quiera D´s que cuando entonemos el Himno nos encontremos más cerca de la concreción de ésta, que habla desde el corazón y que solo anhela libertad y paz en la tierra de nuestros patriarcas.
Shabbat Shalom,
Rabino Dani Zang
por Jody Bonilla
¿Cómo se hace que Israel sea una realidad para los niños pequeños? Demasiado a menudo Israel es una tierra de cuento de hadas, como Shushan en Purim, o como el Jardín del Edén. Y por eso este año decidimos llevar a los niños más pequeños de nuestra escuela a Israel. ¡Así es! ¡Los 22 niños de los Grupos Shalom, Simja y Jesed fueron a Israel! O al menos a una versión segura, tranquila y divertida de nuestra madre patria.
Las últimas dos clases los niños prepararon pasaportes, tiquetes de El Al, y aprendieron sobre el país. Y hoy, por fin, con la ayuda de Abraham y Magaly Waltersdorfer y de Lara Putnam, convertimos la sinagoga en un avión, un centro comercial, un banco, todo en Israel. Los niños pasaron por la aduana, inmigración, sellaron sus pasaportes y se fueron rumbo a Israel.
A bordo del avión de El Al, hecho con el reacomodo de los asientos de la sinagoga, los niños vieron una película de Plaza Sésamo sobre Israel, en hebreo, se les sirvió una merienda israelí, y eligieron quién sería el tesorero de cada grupo.
Una vez llegados a “Israel”, el tesorero fue al piso de abajo y cambió sus colones en el banco de Tamara. Con shekels en mano, cada grupo fue entrando a la tienda, donde se encontraron con variedad de productos israelíes, todo en hebreo, aprendieron a decir aceituna, pepinos, galletas, chocolate, libros, ¡hasta camello! Probaron algunos de los productos y compraron otros para comer después.
Hablaron sobre Israel con sus maestros, cantaron canciones, y luego se volvieron a subir al avión para regresar a su casa en Costa Rica. Antes de aterrizar, todos cantaron el Hatikva.
¿Sólo un juego? Tal vez. Pero uno que perdurará en su memoria por algún tiempo.
Fue un día divertido, una manera de aprender sobre Israel a través de los sentidos. Los sabores, sonidos, olores, colores, permanecerán en sus mentes, y quizás les hará darse cuenta de que Israel es un lugar real, con gente real. Pudiera ser que de esta experiencia nazca el deseo en ellos de visitar Israel “de verdad” algún día, en un Israel bendecido por la paz y la tranquilidad, donde comprar en una tienda, o comer en un restaurante, sea tan fácil y seguro como lo fue para nuestros niños hoy.
(Traducido por Inés Baum)
Le preguntamos a nuestros niños qué pensaban sobre la situación en Israel. He aquí algunas de sus respuestas:
Ricardo Keibel - 10 años
Samara Jacobovitz - age 10
I think you are in a difficult situation and would like peace between you and Yasser Arafat. I think a good idea would be putting fences through all the frontier and arrest every person that goes through without a license or passport and he should be checked for bombs or else put a metal detector for bombs.
Sincerely,
Adrian Lev - age 10
Yo pienso que es una injusticia porque esas tierras son de Israel y los árabes no tienen derecho a quitárselas y menos matar personas. Y además a los árabes no les importa morirse.
Pablo Bien - 10 años
Iaaron Bar-Tal - 9 años
Harry Feigen - age 9
Ismael Baum - 10 años
David Rimon - age 10
Andrés Tassara - 11 años
Columna de Gil Mann
America Online - Judaism Today: Where Do I Fit?
(www.jewish.com/news/gilemail.shtml)
(para efectos de comodidad, traduciremos “child” como femenino en este artículo)
Querido Gil:
Por tener solamente 15 años no puedo ordenar tu libro, aunque quisiera (y realmente quiero). Pero tal vez me puedas ayudar. Soy religiosa y lo he sido desde hace muchos años. Mi papá no es judío y cuando mis padres se divorciaron él se hizo bautista practicante. Así que en mi mente me sentí atrapada entre dos religiones. Yo sabía que creer demasiado en un hombre no era bueno, por lo que supe que quería ser judía.
No podría decir que mi mamá me ha influenciado porque ella es judía solamente porque así nació... así que nunca tuve a nadie que me dijera “no te preocupes, Hashem está cuidándote” y cosas por el estilo.
Pero, mi pregunta es: ¿Cómo sabemos si D-os existe y aun si lo supiéramos, QUÉ IMPORTANCIA TIENE TODO ESTO, TODO AQUELLO? Es todo demasiado inmenso para mí para comprenderlo... como pensar en lo grande que es el universo y lo profundo e infinito... Siento que me hundo en el vacío cada vez que trato de buscar una respuesta por mí misma...
Por favor, respóndeme.
T.
Querida T.:
Haces preguntas difíciles sobre Dios y sobre “esto y aquello”, como tú misma lo dices. Debo empezar con decirte que no existe una manera en la que te pueda dar respuestas absolutas a muchas de tus preguntas. Son preguntas que desafían tanto a jóvenes de 15 años como a adultos ancianos. Y me parece que este tipo de preguntas son aún más difíciles de responder para ti, siendo como eres una hija que está siendo criada por padres que tienen diferente religión.
Debes saber que batallar con estas respuestas es una cosa de estilo muy judío. Se nos llama el pueblo Israel. La palabra “Israel” significa luchar con Dios. Así que tu lucha es “kosher”, por decirlo así.
Puedes encontrar respuestas en muchos lugares, aunque yo siempre le sugiero a los jóvenes que comiencen por preguntar a sus padres. En tu caso, pareciera que tu mamá y tu papá tendrían respuestas muy diferentes (a lo que me referiré más adelante); pero aún así, ¡habla con ellos!
Otras personas a las que les puedes preguntar son miembros del clero, parientes, amigos, consejeros de tu escuela, y muchos otros. Existen también maravillosos recursos en libros y en el Internet. Un libro que personalmente considero valioso es To Life, “Por la Vida”, de Harold Kushner. Otros dos libros que tuvieron gran influencia en mis propias creencias sobre Dios cuando era adolescente son The Chosen (“El Elegido”) y The Promise (“La Promesa”), dos famosas novelas de Chaim Potok; también podrían gustarte a ti.
Con relación a tu búsqueda, tu e-mail y tus conflictos traen a colación un tema importante al que hice alusión anteriormente, sobre tener un progenitor judío y otro que profesa otra religión. Estas parejas a menudo deciden, con las mejores intenciones, que criarán a sus hijos en ambas religiones. En otras palabras, le darán a sus hijos las maravillosas tradiciones tanto del judaísmo como del cristianismo.
Algunos expertos en matrimonios mixtos aconsejan que no se haga esto. Dicen que es realmente muy difícil para los niños. Aconsejan más bien criar a los hijos en una u otra religión... pero no en las dos. Esto es porque, aun cuando el cristianismo y el judaísmo ciertamente tienen cosas en común, también tienen algunas diferencias mayores que son absolutamente imposibles de combinar.
Encontrarás un ejemplo perfecto y difícil de esto cuando le preguntes a tus padres sobre Dios. El judaísmo y el cristianismo tienen algunas ideas muy significativas y muy diferentes sobre Dios... y no son compatibles entre ellas. La más obvia es la creencia cristiana de que Jesús es el mesías e hijo de Dios. Obviamente, el judaísmo no comparte esta idea.
El pedirle a los hijos que traten de reconciliar de alguna manera diferencias semejantes es injusto y a menudo doloroso; después de todo, los padres están eligiendo mantener su propia religión para cada uno de ellos. Como me escribió una persona... es como pedirle al niño que ponga un pie a cada lado de un cañón. Tu carta muestra tan solo algunas de las dificultades a las que se enfrenta un hijo de matrimonio mixto.
Para concluir, quisiera estimularte en tus preguntas y en tu búsqueda y decirte que las dificultades por las que estás pasando tienen sentido para mí, y que no te sientas descorazonada. Además, me gustaría recomendar dos sitios web que tú y tus padres podrían encontrar útiles, de The Jewish Outreach Institute (Instituto Judío de Apertura): www.joi.org y www.interfaithfamily.com
Espero que estas ideas te ayuden. ¡Muchas gracias por escribir!
Gil
P.S.: Si tus padres están de acuerdo, me encantaría enviarte una copia de mi libro.
(Traducido por Inés Baum)
El Shamash de Jerusalén contaba que cierto día él estaba sentado en su casa cuando de repente escuchó un grito desde la calle. Instantes después, su esposa entró gritando que el pequeño Meir, el nieto del Shamash de su templo, se había caído y estaba sangrando de una herida en su rostro. El rabino cargó al niño mientras su esposa sostenía una toalla mojada sobre la cortada tratando de controlar el sangrado. Comenzaron a correr en busca de un doctor.
Mientras corrían se cruzaron con una anciana, quien le dijo: "Rebbe, no hay de qué preocuparse, no tienen que correr. Dios lo cuidará"
Pero cuando pasaron frente a la mujer, ella se dio cuenta de que el niño era su nieto. Comenzó a gritar fuera de control: "¡Dios mío, es Yeled, mi nieto! ¡Rabino, corra lo más rápido que pueda, corra!" Y se desmayó.
Entonces el Shamash solía decir: "Si no es mi Yeled, es fácil decir 'No te preocupes, no pasa nada, Dios te ayudará.’ Pero cuando se trata de MI Yeled, es otra historia."
Tal vez a la comunidad internacional le serviría conocer esta historia...
MAZEL TOV a la familia Sossin, que ha celebrado varias simjas en estos días, y todavía no ha terminado!
Los "Sossinim", como los llamó el Rabino Peller, tienen mucho que celebrar en estos días.
¡Mazel Tov para todo el clan!
Pero no todo es igual de feliz; una de nuestras familias nos dejará para volver a los Estados Unidos. La familia Feigen, que ha formado parte de B’nei Israel por varios años, regresa a EEUU este mes. Esperamos que tengan toda la suerte que merecen y prometemos guardarlos en nuestros corazones por muchos años. ¡Adiós Marty, Patricia, Marielle, Mark y Harry!
Se estará preguntando por qué todavía estamos en el departamento de “felicitaciones”, si lo que hacemos es darle la despedida a una familia que queremos mucho.... Bueno, nos felicitamos por haberla tenido con nosotros, al menos por un corto tiempo.
FECHAS PARA RECORDAR: