ASAMBLEA GENERAL Y ELECCIONES
Lugar: en la sinagoga Hora: primera llamada – 7:00 p.m. / segunda llamada – 7:30 p.m. |
Y así también llega el tiempo en que acabo mi misión como Presidente de la Congregación. El 4 de diciembre tendremos elecciones y una nueva Junta Directiva nos conducirá. Fueron dos años intensos en los que trabajé con una Junta Directiva excelente y con un grupo de Damas Voluntarias maravilloso. Entre todos tuvimos una diversidad de opiniones que enriqueció nuestras decisiones; en nuestras reuniones tratamos de ser transigentes y de que prevaleciera la cooperación y el mejor interés de B’nei Israel.
Es fácil hablar de los logros de nuestra Congregación. Construimos una Sinagoga y una Escuela nueva. La Congregación en pleno colaboró y hoy tenemos un lindo edificio. Cuando celebramos unas Festividades Mayores en las que incluimos a más de doscientas personas, cuando nuestras maestras dieron clases por primera vez en el nuevo local y vieron a los niños con espacio para correr, nos dimos cuenta de lo mucho que necesitábamos un edificio nuevo desde hace tiempo. Qué dicha que ya lo tenemos y qué dicha que la construcción representó el compromiso a nuestra causa de todos nuestros miembros y amigos.
Somos una organización joven que se ha ido estructurando con el tiempo. Nuestra Escuela, gracias al esfuerzo de su directora y de sus maestros, se ha superado. Nuestros jóvenes hacen su Bar o Bat Mitzvá con la seguridad y la alegría de haber cumplido con un programa de estudios establecido. Cinco jóvenes unieron sus eslabones a la cadena de B’nei Mitzvá este año. Las personas que optaron por la conversión al judaísmo bajo la guía de nuestra Congregación, también lo hicieron con la convicción de estar respaldados por una organización donde los reglamentos establecidos se cumplen. Cinco personas unieron sus destinos a los del pueblo de Israel durante las Festividades Mayores pasadas.
Sin el esfuerzo desinteresado de los voluntarios de los diferentes comités, nuestra Congregación no hubiera podido funcionar. Ritual, Cementerio, Membresía, Edificio, Educación, Publicaciones, Boletín y Eventos son los comités que trabajaron para que la vida de nuestra comunidad siguiera adelante. Siempre lo han hecho, pero ahora más y más miembros se han involucrado. Me satisface mucho el grado de participación de los miembros más jóvenes, sobre todo cuando vemos, como sucedió en Sucot, el gran número de niños que tenemos. Si los papás y mamás jóvenes de la Congregación velan por el futuro judío de sus hijos, entonces nuestra continuidad estará asegurada.
Este año apreciamos mucho las visitas de los rabinos Steven Carr Reuben y Peter Schaktman, aunque estuvieron poco tiempo en Costa Rica. Como siempre, contamos con la asesoría espiritual de "nuestros" rabinos Roth, Falk, Peller, Kraselnik, Burstein, Cattapan, Eisner y Kulwin. En situaciones en que de veras hemos necesitado guía rabínica hemos tenido quién nos indique el camino.
Este año también disfrutamos de la presencia del Sr. Embajador de Israel, Daniel Gal y de su esposa Jacqueline. Aprecismos su calidez humana. En Sucot, Don Daniel nos explicó la situación en Israel y durante estas semanas de tensión en el Medio Oriente, la Embajada ha desarrollado una excelente labor de comunicación.
La Unión Judía de Congregaciones Liberales de Centroamérica y el Caribe (UJCL) se reunió este año en una muy bien organizada conferencia en El Salvador. En el 2001 nos tocará a nosotros recibir en Costa Rica a los visitantes de la docena de países que forman la Unión. El Rabino Ammiel Hirsch, Director Ejecutivo de ARZA/Unión Mundial, Norte América será el orador principal de esta reunión. Me entusiasma pensar que saldremos de esta conferencia estableciendo vínculos aún más fuertes con los judíos de nuestra región.
Como toda organización en crecimiento, por supuesto que hemos tenido escasez de recursos y metas que no hemos podido cumplir. Nos falta mucho por hacer. Nuestros jóvenes merecen que la congregación les ofrezca más. No hemos podido desarrollar programas de visitas a Israel o a campamentos judíos. Debemos de tener más programas culturales y educativos, más oportunidades de intercambiar opiniones y experiencias y aprender más de nuestra religión, nuestras tradiciones y nuestra historia. Vivimos en un país con grandes necesidades sociales y B’nei Israel podría poner su granito de arena para cumplir con nuestra mitzvá de tratar de mejorar el mundo. Pero sé que la Junta Directiva venidera pondrá esos puntos en su agenda y poco a poco lograremos trabajar en todo esto. Tengo confianza absoluta en nuestros futuros líderes.
Al contemplar lo que hemos logrado este año, mi corazón se llena de agradecimiento por los que ayudaron de una forma u otra al fortalecimiento de la Congregación. Son tantos los que han colaborado que no quiero mencionar nombres, ya que no quisiera, por ningún motivo, olvidarme de alguien. Cada esfuerzo, cada trabajo, cada donación, cada colaboración, formó parte de la trama que nos empujó a crecer. B’nei Israel contó con todos sus hijos.
A mis hijos Rachel, Joshua y David, que creyeron en su mamá y me motivaron a trabajar; a los amigos que con cariño y dedicación me apoyaron; a mis alumnos que me dieron tardes de alegría en el estudio; a los niños de B’nei Israel, a todos ustedes, muchísimas gracias. Los respeto y los quiero y esté donde esté seguiré luchando con ustedes por mantener viva y vibrante nuestra opción de Judaísmo liberal en Costa Rica.
B’Shalom
Hilda ten Brink

Querida Inés:
Durante dos años
sabía que cada mes iba a recibir una llamada tuya para recordarme
que tenía que escribir algo para el Boletín. Ahora acabo
de escribir mi ultimo mensaje. Me voy a liberar de tus llamadas, pero las
voy a extrañar pues trabajar contigo ha sido un placer. Quiero felicitarte
por tu labor y agradecerte lo que haces por mantener la comunicacion entre
los miembros y amigos de B'nei Israel. Sigue siempre adelante,
Hilda
Queridos amigos,
Jerusalén le da la bienvenida al festival de Sucot. Aunque tradicionalmente nos referimos a Sucot como "z’man simjateinu" (un tiempo de nuestra alegría), en vano buscamos alegría en los rostros que nos rodean. Mientras los israelíes, tanto judíos como árabes, sufren por los eventos trágicos de las últimas semanas y por el salvaje y brutal asesinato de los dos soldados israelíes en Ramalá hace unos días, nos esforzamos por entender qué significa todo esto y qué debemos hacer.
Escribo estas líneas consciente de que la situación está tan cambiante que la realidad de hoy podría ser muy diferente a la de mañana. Sin embargo, quisiera compartir algunos pensamientos y observaciones con nuestra familia de la Unión Mundial, pues reconozco que todos ustedes están profundamente preocupados por lo que está pasando aquí.
En primer lugar, deben saber que todos estamos físicamente sanos y salvos. Los choques con los palestinos se dan principalmente dentro de los territorios de Cisjordania y de la Franja de Gaza, lejos de los centros de población judíos. Aún así, los sucesos de las últimas semanas han dejado una marca indeleble en todos nosotros; Israel ya no es el mismo país que era hace tan solo unas pocas semanas, y tampoco nosotros somos los mismos.
Muchas gracias a todos los que han llamado o escrito expresando su preocupación y solidaridad. Pueden estar seguros de que estos mensaje son siempre importantes y muy apreciados.
Me gustaría señalar unos pocos factores que podrían ayudar a poner en perspectiva el deterioro de la situación desde la funesta visita de Sharon al Monte del Templo.
La espiral de violencia que se ha desatado en Israel últimamente representa una clara decisión de Yasser Arafat de usar la violencia como estrategia de negociación. Las escenas de jóvenes palestinos muertos y soldados israelíes que disparan contra manifestantes civiles les sirven a los intereses de Arafat, no a Israel.
La violencia engendra muerte, que a su vez engendra represalias y venganza y más muerte. Los israelíes se sintieron abochornados por la trágica muerte del niño árabe de 12 años en los brazos de su padre. El Primer Ministro Barak inmediatamente telefoneó a Arafat para ofrecerle sus condolencias y reiterarle que era un resultado trágico y nunca intencional de la furiosa violencia.
El salvaje linchamiento de dos soldados reservistas en Ramalá fue un espantoso recordatorio para todos de que los seres humanos, empujados por la pasión de las masas, pueden verse reducidos a actuar como animales. La represalia de Israel incluyó advertencias previas para evitar la pérdida de vidas. El misil del helicóptero que destruyó la estación de policía de Ramalá entró por la misma ventana por la que el cuerpo del soldado fue arrojado pocas horas antes. El mensaje quedó claro para todos.
La violencia engendra muerte, revancha y más muerte. La maldición del conflicto del Medio Oriente. La violencia y la escalada de pasiones solamente sirven a los macabros intereses de Arafat y serán usados por él y por su equipo como una estrategia para negociar.
Israel se ha dado cuenta demasiado tarde de que la "guerra en los medios informativos" no es menos significativa que las confrontaciones que se dan en las calles. Nachman Shai, el venerado portavoz militar de la Guerra del Golfo, fue llamado de nuevo para hacerse cargo de la campaña informativa de Israel. No se está dando ninguna masacre de palestinos. Israel no es el agresor en este conflicto. Los palestinos están mucho más acostumbrados a "usar" los medios de comunicación para su beneficio de lo que está Israel. Han tenido que aprender a hacerlo a través de los años, por ser tal vez el arma más poderosa de su minúsculo arsenal.
Somos, sin ninguna duda, un Pueblo Judío unido por un mismo destino, sin importar el lugar donde vivamos. Nosotros en Israel sabemos que ustedes sienten nuestro dolor y preocupación y están unidos a nosotros.
En Israel hoy se puede sentir un sentimiento mayor de unidad que hace tan solo unas pocas semanas. La violencia dirigida contra nuestra policía y nuestros soldados ha servido como penoso recordatorio de que cuando nuestro país está sitiado, todos los israelíes debemos unirnos. Los esfuerzos para establecer un gobierno unido de emergencia reflejan, en parte, esta profunda necesidad pública de hacer a un lado los partidos políticos y demostrar una unidad de propósito claramente ausente por muchos años. (Que el gobierno de unidad realmente llegue a existir es otra cosa.)
Sin embargo, no puedo dejar de preguntarme cuál será el precio que tendremos que pagar por semejante "unidad". Aunque consciente de la importancia de la unidad en estos momentos, no puedo menos que darme cuenta de que ha sido necesaria casi una guerra para que varios elementos del país pudieran compenetrarse. Aún más, mientras estemos luchando por nuestra supervivencia física, la otra lucha a la que nos enfrentamos tendrá que esperar: la lucha por el alma de Israel, por la naturaleza y el significado de nuestro Estado Judío, por el pluralismo religioso y el derecho de los judíos a expresar su judaísmo con igualdad ante la ley.
Definitivamente necesitamos paz en Israel; no solamente para vivir seguros con nuestros vecinos sino para continuar con la tarea más vital de convertir a Israel en el Estado Judío que sabemos debe ser. Existen muchos tipos diferentes de "unidad". Por ahora, probablemente nos tendremos que conformar con una unidad forjada en respuesta a una amenaza externa. Al final, sin embargo, deberemos buscar una unidad basada en nuestra madurez íntima y en la fuerza de carácter de la nación, una unidad que no solo reconozca la diversidad étnica y religiosa de nuestros enfoques y tradiciones, sino que las celebre.
Muchos de nosotros nos preguntamos lo mismo: ¿Cómo podemos continuar confiando en Arafat y seguir viéndolo como un socio para la paz? Aquellos de nosotros que hemos apoyado el proceso de paz hemos tenido que cuestionarnos. Sin lugar a dudas, los sucesos de las últimas semanas han representado un enorme retroceso.
A pesar de todo, pocos hemos cambiado nuestra posición esencial. La violencia de los últimos días solamente refuerza la convicción de buscar un arreglo político. No podemos esperar a que aparezca un líder palestino que nos guste más. No podemos esperar a que Oriente Medio se transforme en Occidente Medio. Este es nuestro destino y debemos encontrar las fuerzas para perseguir la paz, pues perseguir la guerra tendrá consecuencias mucho más trágicas....
Nunca debemos perder nuestra esperanza de un futuro mejor, ni nuestra confianza en que todos y cada uno de nosotros tiene algo vital con que contribuir. Los israelíes pueden estar tristes y dolidos por los sucesos recientes, pero nuestro compromiso con un futuro más pacífico permanece inalterable y fuerte. Este es nuestro pequeño Hogar, en un vecindario bastante rudo, y ayudaremos a convertirlo en un mejor lugar para vivir para todos.
Que la Sucat Shalom, la Sucá de la Paz, se pose sobre todos los pueblos de Israel y de la región.
Jag Saméaj desde Jerusalén,
Rabino Joel Oseran
Noticias
WUPJ
1° de noviembre 2000
– 3 de Heshvan 5761
"Esta es una empresa especial," dijo el Rabino Richard G. Hirsch, ex Director Ejecutivo de la Unión Mundial y actual Presidente Honorario. "Nuestros sabios rabínicos nos enseñaron que Jerusalén es el ‘centro del universo’. Consideramos un gran privilegio el hecho de que el gobierno de Israel le haya concedido a nuestro movimiento la tierra que está en el centro del centro. Así pues declaramos que no sólo estamos dedicando el Mercaz Shimshon. Estamos rededicando el movimiento mundial de Judaísmo Progresista en pleno al Estado de Israel como hogar del pueblo judío, y a Jerusalén, como centro espiritual de la vida judía. Aspiramos a contribuir con la creación de una sociedad judía democrática y justa, una nación que vivirá en armonía dentro de sus fronteras y en paz con sus vecinos. Sin un movimiento activo y dinámico de judaísmo liberal, la sociedad israelí no representaría en su totalidad a la judería mundial; lo mismo que si no plantáramos nuestras raíces en Israel, nuestro movimiento estaría truncado, marginado e incompleto. Por eso estamos aquí para demostrar nuestra fe en el futuro del judaísmo."
El último en hablar fue Charles Schusterman. (Mercaz Shimshon honra la memoria de su padre, Sam Schusterman. La donación que hizo la Fundación de la Familia Schusterman fue la que hizo posible el proyecto del Mercaz Shimshon.) "Además de servir como centro para el judaísmo liberal en Israel," dijo, "esperamos que Mercaz Shimshon atraiga a judíos liberales de todo el mundo. Este impresionante centro en Jerusalén simboliza la belleza, importancia y centralidad que tiene el movimiento progresista para judíos de todo el mundo. La conclusión de Mercaz Shimshon "iza una bandera" para el Judaísmo Reformista en el corazón de Jerusalén y representa una maravillosa oportunidad para mejorar las relaciones entre Israel y la Diáspora. En estos momentos de desasosiego e incertidumbre, cuando la legitimidad del judaísmo no ortodoxo está en entredicho y nuestros derechos a la tierra se ven amenazados, Mercaz Shimshon puede servir también para otro propósito. Puede servir como un ‘mercaz shalom’, un centro de paz en este ambiente de inquietud, para calmar miedos y unir a nuestro pueblo a través de programas que enseñen y preserven nuestra herencia y valores comunes. Aquí, judíos de todas las tendencias, de Israel o del exterior, pueden enfocar su atención en nuestras semejanzas en las creencias y prácticas más que en nuestras diferencias."
Dentro de las actividades programadas para la semana hubo un concierto de la Orquesta Camerata de Israel, que marcó la inauguración del teatro Hirsch del centro, donde también se celebró una noche de gala el sábado con el cantante internacionalmente aclamado Ahinoam Nini. También hubo una mesa redonda titulada "El Proceso de Paz: ¿Hacia dónde vamos ahora?" con miembros de la Kneset.... y una conferencia impartida por el arquitecto Moshe Safdie, titulada "Mi Visión para Jerusalén". Además, hubo una reunión de los líderes de la Unión Mundial y visitas a congregaciones e instituciones afiliadas a la Unión Mundial y a la Unión Progresista en Israel, en Tel Aviv y Modi’in.
Muchos de los participantes continuaron viaje rumbo a la antigua Unión Soviética el domingo por la mañana, para tomar parte en una misión de celebración por una década de trabajo pionero de la Unión Mundial en la antigua Unión Soviética.
Katsav, hablando en inglés, expresó su complacencia de recibir e intercambiar puntos de vista con la delegación, y dijo que deseaba reforzar sus relaciones y "cultivar lazos" con la judería reformista mundial. Dijo apreciar la intención del judaísmo reformista para preservar su conexión con la historia judía, haciendo hincapié en que la unidad judía es siempre importante.
Refiriéndose al tema de las relaciones entre Israel y la Diáspora, Katsav dijo que su interés principal es poner la aliá a Israel en la agenda de la judería de la Diáspora, y aún más, convertirla en una prioridad. También externó su preocupación por la asimilación y por encontrar maneras de fortalecer la educación judía en la Diáspora. (Un agradecimiento a ARZA/WORLD UNION North America.)
(Traducido por Inés Baum)
INFORME ESPECIAL
Buenos Aires, 18 de octubre de 2000.
Firmado este trascendente documento, hicieron uso de la palabra el Presidente De la Rúa, el Sr. Alberto Nasser (Presidente del Congreso Judío Latinoamericano) y el Dr. Horacio Munir Hadad (Presidente de FEARAB -Federación de Entidades Árabes- América), subrayando su común deseo de que en Medio Oriente se forje un clima de paz y convivencia similares al que han sabido cultivar desde sus inicios las comunidades árabe y judía en América Latina, región en la que es imperativo preservar y perfeccionar este espíritu de mutuo respeto en pacífica vecindad.
Su Programa:
El seminario, cuyo tema central es "Construyendo el judaísmo latinoamericano", consistirá en disertaciones, talleres ("workshops") y grupos de debate. Las disertaciones impartidas durante las mañanas se referirán a: El judaísmo de América Latina, sus perspectivas y dilemas; Los fundamentos éticos de la Comunidad; La cultura judía en la era posterior al Holocausto; Perfilando la autopercepción judía; Desafío y responsabilidades del liderazgo judío; y Derechos Humanos en Sudamérica: la perspectiva judía.
Por las tardes los becarios asistirán a talleres sobre Textos judíos; Identidad judía y comunidad judía. Por las noches tendrán lugar una variedad de eventos culturales y extracurriculares.
Elegibilidad para la beca:
Son elegibles para esta beca, y pueden presentar su solicitud para la misma, jóvenes de ambos sexos entre 25 y 45 años de edad que hayan demostrado motivación e interés en los conocimientos y la vida judíos. capacidad de crecimiento personal, logros profesionales y comunitarios y potencial para ejercer liderazgo.
Costo:
El alojamiento y la comida para los becarios seleccionados son proveídos por la Memorial Foundation for Jewish Culture. Los gastos de viaje son cubiertos por los becarios y/o la comunidad local u organización a la que representan.
Fecha y lugar de su realización:
Del 21 al 31 de enero de 2001, en el Hotel Terras Altas, São Paulo, Brasil.
Las solicitudes para ser seleccionados como becarios pueden ser gestionadas en:
The Nahum Goldmann Fellowship
Congreso Judío Latinoamericano
Larrea 744, código postal C1030AAP
Buenos Aires, República Argentina
Tels.: (54-11) 4961-4534 y 4962-5028
Fax: (54-11) 4963-7056
E-mail: cjl@elsitio.net
Bonnie Fischer
Presidenta Grupo
de Damas
Nuestro grupo de parejas, que ha trabajado con el manejo constructivo de sus diferencias religiosas, se reúnen para apoyarse unas a otras, investigar sus opciones, aprender más sobre judaísmo y sobre cómo difiere de otras religiones, compartir lo que cada uno de nosotros ha encontrado útil, y ejercitar su derecho de decidir lo que mejor se avenga a sus estándares individuales de compatibilidad. Hemos aprendido que podemos tener afecto por y respetar a personas de diversas tendencias religiosas. Esto, por supuesto, es una lección en la aceptación de las personas que son diferentes a nosotros, como lo es todo ser humano en el planeta (en mayor o menor medida). Así pues, nuestro grupo es un microcosmo de cómo interactuamos con el mundo en su totalidad.
Más que ser un grupo que estimula la no conversión como una opción viable para el matrimonio mixto, representamos la diversidad con la que una pareja puede llegar a acuerdos sobre estos temas. Muchas parejas eligen la conversión como un excelente paso para tender un puente sobre sus diferencias religiosas originales. No obstante, la religión no es un switch que podemos apagar y prender. Los treinta años anteriores a la conversión no desaparecen, y los miembros de la familia extendida del nuevo converso tampoco desaparecen. La vida no es en blanco y negro, y ciertas tradiciones previas a la conversión necesitarán un espacio donde estar durante los años de transición.
En consecuencia, con el fin de definir con mayor claridad nuestro grupo, de ahora en adelante nos llamaremos "Grupo de Familias Mixtas". Esto en relación con los conflictos que pueden surgir en un matrimonio donde hay otros miembros de la familia que provocan desafíos para la pareja debido a sus creencias o tradiciones diferentes. Las parejas que quieran compartir con nosotros y asistir a nuestras actividades serán bienvenidas.
Este año celebraremos nuestra fiesta anual de Jánuca unos días antes del comienzo de la festividad: el lunes 18 de diciembre, en la casa/finca de Paul y Sonia Ziegler, en San Rafael de Heredia, de 3:00 a 9:00 p.m. ¡Venga con sus niños! Por favor confirmar su asistencia con Sonia (tel. 231-6178) o con Jenny (tel. 231-1365). Cada pareja o familia deberá llevar latkes / sánguches / plato fuerte o sufganiyot / postre y bebida / una bolsita de confites o globos o algo para echar en la bolsita de los niños / dreidel / cuentos sobre Jánuca / música de Jánuca y su menorá (aunque no prenderemos las candelitas porque Jánuca no comienza sino hasta el 23 de diciembre).
Cualquier opinión sobre el tema de si los matrimonios mixtos deben o no tener arbolito de Navidad en su hogar pueden ser enviadas a mi e-mail, previda@sol.racsa.co.cr para una discusión posterior.
¡Muchas gracias!
Jenny Rodríguez
GRUPO DE FAMILIAS
MIXTAS

AGUINIS. Escritor argentino, nacido en Córdoba, ha publicado numerosos libros, entre otros La Cruz Invertida, novela 1970, Premio Planeta, y La Gesta del Marrano, que tuvo un gran éxito. Ha obtenido numerosos premios, además del Premio Planeta. Francia lo declaró Caballero de las Letras. Aguinis es, además, doctor en medicina y cirugía, especializado en psicoanálisis y miembro titular en función didáctica de la Asociación Psicoanalítica Argentina.
Hace semanas que me refreno para no emitir opinión sobre tan delicado tema. Pero no puedo callar más. Desde que publiqué hace tres décadas la novela Refugiados, crónica de un palestino, apoyo con firmeza los derechos del pueblo palestino y la firma de una paz justa y estable para todo el Medio Oriente. La ecuanimidad que me esforcé por mantener en esa obra produjo el malestar y las críticas de ambos bandos. Parecía una utopía delirante que una israelí y un árabe palestino llegaran a amarse, y que ambos pueblos lograsen convivir armoniosamente. Fui coherente con esa postura, y años después hice público mi rechazo a la guerra del Líbano, que generó el enojo de la Embajada de Israel en nuestro país. Tengo, pues, credenciales para ser crudo en lo que voy a decir.
¿Es el gobierno de Ehud Barak, más paloma que el del mismo asesinado Itzhak Rabín, quien ha elegido la confrontación? Hacía pocos meses que había reintegrado al Líbano hasta su último centímetro de tierra, pese a que nada se le concedió a cambio. Su osada generosidad para con los palestinos en Camp David dejó atónita a la mayoría israelí y cosechó el reproche de casi todo el espectro político, incluso de Lea Rabín, viuda del recordado premier. Barak, el hombre que casi logró una paz definitiva, ¿es quien anhelaba desencadenar las hostilidades y provocar una espiral de odio? Recordemos lo que trascendió de Camp David: propuso compartir la soberanía de Jerusalén, pero Arafat dijo no. Entonces ofreció que el Monte del Templo quedase bajo jurisdicción del Consejo de Seguridad de la ONU y Arafat también dijo no. Llegó incluso a conceder una nueva partición de Jerusalén -tabú para los israelíes- entregándole los barrios árabes de la parte oriental. Otro rechazo.
Hemos visto la diferente actitud de ambos líderes cuando regresaron de la frustrada reunión. Han sido notables las imágenes trasmitidas por TV.
Barak aterrizó triste y abrumado porque sus concesiones, sin precedentes, no habían conseguido la deseada paz. El presidente de la Autoridad Palestina, en cambio, fue ovacionado como un héroe por haberla abortado. Ahí empezó el nuevo y lúgubre capítulo. Dicen que la visita realizada el 28 de septiembre por el general Arié Sharon al Monte del Templo fue el detonante. ¿No pudo haber servido de detonante otro hecho cualquiera? Porque si bien Sharon es odiado por los palestinos, ¿se justificaba la magnitud de las agresiones que se extendieron como el fuego, orquestadamente, por todos los sitios donde era posible apedrear a un israelí? No olvidemos que los ataques no se produjeron sólo contra militares, sino también contra quienes estaban rezando junto al Muro de los Lamentos.
Es verdad que los musulmanes consideran al Monte del Templo su tercer lugar sagrado, pero resulta que es, para los judíos, no el tercero, sino el único y más sagrado lugar del mundo, que veneran con hipersensibilidad desde hace por los menos tres mil años. Reconozco que Sharon es un halcón odiado por los árabes y rechazado por la mayoría de Israel, pero sólo lidera una fracción de 19 diputados sobre 120. De ninguna manera se justificaba el desenfreno que malogró el arduo esfuerzo de siete años.
Con horror nos enteramos de que el predicador de la mezquita de Al Aksa, en lugar de pedir serenidad, llamase a "erradicar los judíos de Palestina". Y "Palestina", para la dirigencia y el imaginario árabe, no es sólo la franja de Gaza y Cisjordania, sino, principal-mente, todo Israel. Hubo manifestantes que reclamaron, además de Jerusalén, a Haifa y Iafo-Tel Aviv.
A renglón seguido la televisión oficial palestina empezó a emitir documentos sobre la Intifada de 1987, donde se exaltaba el modelo heroico de jóvenes y niños apedreando a los israelíes. La radio palestina inició la transmisión de canciones patrióticas de guerra. Es decir, sobre un terreno explosivo se arrojó más pólvora. Como si esto no alcanzase, el gobierno de Arafat ordenó cerrar las escuelas y declaró una huelga general que tuvo como efecto la proyección hacia las calles de miles de jóvenes y niños. ¿Esta actitud correspondía con quien anhelaba una solución negociada? Si pretendió un "levantamiento controlado" para conseguir más concesiones de Israel, cometió un error imperdonable.
El presidente del parlamento israelí, Abraham Burg, al borde de las lágrimas, exclamó en esos días: ¿"Acaso entendemos lo que está pasando? Después de ceder en casi todas las demandas, siguen las demandas".
Durante siete años la Autoridad Palestina constituyó una fuerza de 40.000 hombres armados, incluso con asistencia israelí. Pero no se ocupó de frenar la propaganda antijudía ni en los medios -que controla- ni en los libros de texto escolares. Por un lado dialogaba con los israelíes y por el otro cultivaba el odio. La famosa jihad (guerra santa) nunca fue dejada de lado.
Comprendo que haya frustración palestina. El proceso de paz no brindó a ese pueblo, aún, el bienestar que necesita. También reconozco que Israel tiene parte de culpa, tanto por acción como por omisión. ¡Pero no seamos cínicos!: Parte de la culpa, no toda. Hablar de que los palestinos sufren bajo la opresión israelí confunde, porque el 90% ya está gobernado por la Autoridad Palestina. También confunde decir que la Intifada reclama territorios, porque Barak ofreció reintegrárselos apenas se firmase la paz; además, prometió en Camp David el reconocimiento pleno al primer Estado palestino que registrará la historia.
¿Qué pasó, entonces? La misma pregunta se formulan, desesperados, millones de israelíes que venían luchando en el frente interno para llegar a la paz con sus vecinos.
¿Esto es bueno para los intereses del pueblo palestino? ¡Qué va! Es pésimo. Sólo es bueno para las ilusiones irresponsables de Arafat y una masa demagógicamente manipulada. El mismo criterio de guerra a ultranza fue aplicado hace cincuenta y tres años, cuando los árabes se opusieron a la partición de Palestina en un Estado judío y un Estado árabe en el que debían convivir en paz. Su belicosa obstinación, estimulada por el sueño reiterado de "arrojar los judíos al mar", desembocó en la tragedia que vino después y reina hasta el presente.
Quienes rechazamos el odio y el fanatismo y consideramos que no existe una opción más noble que la paz, debemos abrir los ojos ante el cinismo con el que se manejan estas cosas, sea en Ruanda, Bosnia o Medio Oriente. Cuando Rabín y Arafat se dieron la mano, en 1993, la esperanza era de que los niños de ambos pueblos podrían jugar juntos, estudiar juntos, reír juntos. Que terminaba una pesadilla; que los traumas sufridos por ambas partes serían superados. Que Israel tendría seguridad y los sufridos palestinos un Estado soberano y floreciente. Que empezaba "un nuevo Medio Oriente", como vaticinó Shimon Peres.
Hace ya décadas que en Israel se han constituido movimientos impresionantes por la paz. Israel ha devuelto tierras que triplicaban su tamaño para conseguirla. La continuación del proceso de paz hubiera encontrado una solución para las pocas diferencias que quedaban. Los israelíes y los árabes están condenados a ser vecinos. A cooperar y respetarse.
Pero no siempre se los ayuda a mantener la racionalidad. Debemos expresar nuestro desencanto ante muchos medios de comunicación y las mayorías automáticas de los organismos internacionales, debido a su parcialidad y su prejuicio. Más aún: corresponde denunciarlos como saboteadores de la pacificación. En lugar de desalentar la violencia elegida por la dirigencia palestina, la estimulan mediante la condena sistemática de Israel, y sólo de Israel, haga lo que haga, o ceda lo que ceda. Ayudan a instalar en el imaginario colectivo la idea de que un cese de la beligerancia equivaldrá a una humillante rendición ante el demonio. La paz no será gloria, sino derrota. ¿No es atroz?
Para cierta dirigencia árabe, esta vez la violencia no debería cesar hasta conseguir los objetivos supremos: una Jerusalén sin judíos y un Medio Oriente sin Israel. Por eso no harán nada para detener el camino del martirio y el acoso permanente, que predican a sus jóvenes. Hay tanto miedo a la suba del petróleo que nadie, ni siquiera la administración norteamericana, se atreve a señalar honestamente quién de verdad sabotea la solución negociada.
Como cierre, ilustraré hasta dónde los medios, infectados de prejuicio, distorsionan los hechos. Nada menos que el New York Times publicó una foto, que también apareció en este diario, mostrando a un soldado israelí con bastón en mano, aullando sobre la cabeza sangrante de un palestino. Si alguien sangra, es palestino, obviamente; si golpea, es israelí. Bien: días después ese diario tuvo que retractarse porque insistentes denuncias probaban que el herido era el judío Tuvia Grossman, quien había sido brutalmente apedreado por palestinos; el soldado israelí le estaba salvando la vida al ahuyentar a los agresores...
Cuando publiqué Refugiados, crónica de un palestino, no imaginaba que lo que allí proponía iba estar a un suspiro de lograrse. Aún puede lograrse; no perdamos la esperanza. Pero para ello es preciso desalentar a quienes sueñan con las soluciones basadas en la violencia, sea con piedras, fusiles, bombas, puñales o la prédica del odio. Allí y en cualquier otra parte. Los argentinos, modestamente, tenemos algo de experiencia en el asunto.
Había una vez un hombre muy malo. Era completamente egoísta, arrogante, sin ninguna compasión o cuidado hacia nadie más que si mismo. Vivía completamente solo, pues no tenía hijos y su esposa había huido hacía ya varios años. Él la había forzado a huir pues ya no soportó las malacrianzas y las múltiples infidelidades de su marido. Desde ese entonces no se había relacionado con nadie a menos de que fuera por conveniencia. En sus negocios era muy tacaño. Probablemente aun conservaba el primer billete que se ganó, porque también era amante de las apuestas. Y siempre ganaba. Tenía una suerte en el juego sorprendente. La gente del pueblo no entendía porque D’os le había otorgado tal suerte a un hombre tan malvado. Volviendo a sus negocios... también era un tramposo. Engañaba a la gente que trabajaba con él para pagarles menos. Tenía dos hermanos y sus padres todavía estaban vivos. Sus padres no eran muy ahorradores, y en su vejez vivían en un estado patético. Los dos hermanos de Simón (así se llamaba el hombre malo malo) no tenía su suerte y eran muy pobres. Hacía varios años que Simón evitaba a su familia. Era como si nunca los hubiera conocido.
Un día, el rabino del pueblo llamó a Simón a su oficina y le dijo :
-Simón, me preocupa en lo que te estás convirtiendo.- Aunque no era que se estaba convirtiendo en malo ahora, desde niño había sobresalido por su carácter.
-¿Cómo que en lo que me estoy convirtiendo ? Yo hago lo que cualquier ser humano con mis capacidades haría. Trato de superarme en la vida.- dijo en un tono burlón.
-¡No, Simón, no ! Está bien que te superes financieramente pero ¿que hay de superarse espiritualmente ? No creo que D’os acepte sobornos.
-¿Ahh no ?
-No. Por eso te llamé hoy. Se acerca el año nuevo y con él el momento de arrepentirse por lo que hemos hecho. Ya conoces la celebración de Tashlij, a la cual debo agregar no asistes desde hace al menos diez años. En algún momento tu buena suerte se extinguirá y ¿qué harás entonces ?
-No. Mi suerte nunca se acabará.
-Créeme que sí. En este Tashlij debes arrepentirte y pedir perdón a D’os y a todas las personas que has tratado mal.
-Está bien. Prometo seguir el ritual de Tashlij este año.
-Gracias Simón. Espero que así sea.
Apenas salió Simón de la sinagoga se estalló de risa en una sonora carcajada que se escuchó en todo el pueblo. Se le había ocurrido una idea genial que según él, lo salvaría de cualquier evaluación de D’os.
Llegó el día de Tashlij. Simón había decidido celebrar el ritual solo en un río que corría cerca del pueblo. Alquiló una vagoneta y la llenó de pan. Desde hacía tres días estaba recolectando el pan, pues con la cantidad que había en el pueblo no era suficiente para llenar la vagoneta. Pero había logrado llenarla con el pan de cuatro pueblos vecinos. Llegó al río con su vagoneta llena de pan y empezó a arrojarlo al río, mientras decía :
-Oh, D’os... Mirá, aquí te traigo todo el pan que encontré. Ojalá sea suficiente. Lo estoy haciendo porque el rabino me lo pidió, aunque en realidad no creo en esto. Pero, por aquello de las dudas... ahí va. Espero que nunca me quites el don de la buena suerte, que según el rabino pronto se me va a agotar. Más te vale que no. Me siento como un idiota hablándole a un río que ahorita va a estar repleto de pan, pero ¡diay !
De repente, el rabino que había estado escondido entre unos árboles, salió de su escondite.
-¡Simón, Simón! ¿Pero que haces, Simón? Yo no te dije que dejaras a 5 pueblos sin pan. Te dije que debías arrepentirte y que luego tenías que disculparte con todas las personas que has tratado mal y, ¿cómo se te ocurre amenazar a D’os? ¿Es que no tienes solución?- clamó hacia el cielo.
-Rabino, qué dicha que vino. Así me puede ayudar con esto del perdón. Le parece que es suficiente lo que he hecho para que no me quite D’os la buena suerte.
-No lo sé Simón. La verdad es que ya ni yo entiendo como funciona este mundo.
Unos días después la suerte de Simón comenzó a flaquear. Empezó a perder en el juego y en su negocio. El alcalde del pueblo le cobró una multa altísima por haber taqueado el río y haber dejado sin pan al pueblo cuando el panadero estaba enfermo. Entonces, Simón decidió ir a ver al rabino.
-¿Rabino, qué me ha pasado ? ¿Acaso me ha echado una maldición?
-No, Simón. La maldición te la echaste tu mismo con tus acciones.
Simón se sintió extraño. Nunca había tenido problemas en su vida y ahora sentía que lo ahogaban y que nadie lo entendía. Entonces, Simón decidió volver al río y decirle un poco de cosas a ese Ser Supremo que, al parecer, le había robado su suerte.
-¡D’os ! ¿Qué me has hecho? ¿Porqué me quitas todo lo que he conseguido?- en medio de sus gritos y quejas, Simón se resbaló. El río estaba casi seco porque el pan se había tragado mucha agua. Así que el agua estaba varios metros más abajo de donde estaba Simón y estaba lleno de piedras filosas y enormes. No había baranda y cuando Simón se resbaló casi se muere. De no haber sido porque logró agarrarse de una rama se habría ido hasta las piedras. Entonces, comenzó a rezar por primera vez en su vida desde el fondo de su corazón. -¡Dios, ayúdame! ¡Prometo ser bueno; ya no robaré, no le haré mal a nadie más en lo que resta de mi vida si me das una oportunidad ! ¡Ayudaré a los pobres, incluyendo a mi familia ! ¡No volveré a decir Tu nombre en vano ! ¡Ayudaré al prójimo pero tan solo ayúdame! ¡Me has dado una lección ! ¡Ahora sí creo en Ti ! ¡Aunque haya aprendido guindando de una rama, te juro que te estoy pidiendo una segunda oportunidad para hacer el bien y enseñar a otros a hacer el bien !
De la nada, el rabino, quien aparentemente no tenía ningún otro propósito en la vida más que seguir a Simón, apareció y le dijo :
-¿Simón, qué haces guindado de una rama ?
Mientras lo halaba hacia arriba, Simón iba diciendo:
-¡Perdóneme, rabino! Usted tenía razón. Me arrepiento de todo el mal que he hecho y prometo de ahora en adelante hacer el bien. Muchas gracias por salvarme, creí que iba a morir. En ese momento me pasaron por la mente todas las barbaridades que he cometido y me prometí a mi mismo que no volvería a suceder si yo podía evitarlo.
Cuando terminó de decir esto el rabino lo abrazó.
-¡Yo sabía que en este mundo todos eran capaces de ser buenos si lo intentaban !
A partir de ese momento, Simón cumplió con todo lo prometido. Después de un tiempo ya no lo hacía por ser una promesa, lo hacía porque de verdad quería hacerlo. Y todos vivieron felices para siempre, o al menos trataron de vivir felices para siempre.
Humberto Río-LeónOctubre
2000
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